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TitleCervantes - Don Quijote de La Mancha [Ed. 2005]
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Table of Contents
                            PRESENTACIÓN
ESTUDIO PRELIMINAR
	LAS VOCES DEL «QUIJOTE»
PRÓLOGO
	I . VIDA Y LITERATURA:
CERVANTES EN EL «QUIJOTE»
		En busca de un perfil perdido
		Cervantes en primera persona
		La voz del cautivo
		E l rostro del escritor
		Los disfraces del «raro inventor»
		Una especie de pacto
		NOTA BIBLIOGRÁFICA
	2. Cervantes: pensamiento, personalidad, cultura
	3 .La España del «Quijote»
	4. Los libros de caballerías
	5. Cervantes: teoría literaria
	6. Las interpretaciones del «Quijote»
	7. La composición del «Quijote»
	8. Historia del texto
	Resumen cronológico de la vida de Cervantes
	LA PRESENTE EDICIÓN
	NOTAS DE USO
EL INGENIOSO HIDALGO DON QUIJOTE DE LA MANCHA
	TASA
	TESTIMONIO DE LAS ERRATAS
	EL R E Y
	AL DUQUE DE BÉJAR
	PRÓLOGO
		Al libro de don Quijote de la Mancha, Urganda la desconocida
		Amadís de Gaula a don Quijote de la Mancha
		Don Belianís de Grecia a don Quijote de la Mancha
		La señora Oriana a Dulcinea del Toboso
		Gandalín, escudero de Amadís de Gaula, a Sancho Panza, escudero de don Quijote
		Del Donoso, poeta entreverado, a Sancho Panza y Rocinante
		Orlando furioso a don Quijote de la Mancha
		El Caballero del Febo a don Quijote de la Mancha
		De Solisdán a don Quijote de la Mancha
		Diálogo entre Babieca y Rocinante
	PRIMERA PARTE DEL INGENIOSO HIDALGO DON QUIJOTE DE LA MANCHA
		CAPÍTULO PRIMERO. Que trata de la condición y ejercicio del famoso y valiente hidalgo don Quijote de la Mancha.
		CAPÍTULO II. Que trata de la primera salida que de su tierra hizo el ingenioso don Quijote.
		CAPÍTULO III. Donde se cuenta la graciosa manera que tuvo don Quijote en armarse caballero.
		CAPÍTULO IIII. De lo que le sucedió a nuestro caballero cuando salió de la venta.
		CAPÍTULO V. Donde se prosigue la narración de la desgracia de nuestro caballero.
		CAPÍTULO VI. Del donoso y grande escrutinio que el cura y el barbero hicieron en la librería de nuestro ingenioso hidalgo.
		CAPÍTULO VII. De la segunda salida de nuestro buen caballero don Quijote de la Mancha.
		CAPÍTULO VIII. Del buen suceso que el valeroso don Quijote tuvo en la espantable y jamás imaginada aventura de los molinos de viento, con otros sucesos dignos de felice recordación.
	SEGUNDA PARTE DEL INGENIOSO HIDALGO DON QUIJOTE DE LA MANCHA
		CAPÍTULO IX. Donde se concluye y da fin a la estupenda batalla que el gallardo vizcaíno y el valiente manchego tuvieron.
		CAPÍTULO X. Délo que más le avino a don Quijote con el vizcaíno y del peligro en que se vio con una caterva de yangüeses
		CAPÍTULO XI. De lo que le sucedió a don Quijote con unos cabreros.
		CAPITULO XII. De lo que contó un cabrero a los que estaban con don Quijote.
		CAPÍTULO XIII. Donde seda fin al cuento de la pastora Marcela, con otros sucesos.
		CAPÍTULO XIIII. Donde se ponen los versos desesperados del difunto pastor, con otros no esperados sucesos.
	TERCERA PARTE DEL INGENIOSO HIDALGO DON QUIJOTE DE LA MANCHA
		CAPÍTULO XV. Donde se cuenta la desgraciada aventura que se topó don Quijote en topar con unos desalmados yangüeses.
		CAPÍTULO XVI. De lo que le sucedió al ingenioso hidalgo en la venta que él se imaginaba ser castillo.
		CAPÍTULO XVII. Donde se prosiguen los innumerables trabajos que el bravo don Quijote y su buen escudero Sancho Panza pasaron en la venta que por su mal pensó que era castillo.
		CAPÍTULO XVIII. Donde se cuentan las razones que pasó Sancho Panza con su señor  don Quijote, con otras aventuras dignas de ser contadas.
		CAPÍTULO XIX. De las discretas razones que Sancho pasaba con su amo y de la aventura que le sucedió con un cuerpo muerto, con otros acontecimientos famosos.
		CAPÍTULO XX. De la jamás vista ni oída aventura que con más poco peligro fue acabada de famoso caballero en el mundo como la que acabó el valeroso don Quijote de la Mancha.
		CAPÍTULO XXI. Que trata de la alta aventura y rica ganancia del yelmo de Mambrino, con otras cosas sucedidas a nuestro invencible caballero.
		CAPÍTULO XXII. De la libertad que dio don Quijote a muchos desdichados que mal de su grado los llevaban donde no quisieran ir.
		CAPÍTULO XXIII. De lo que le aconteció al famoso don Quijote en Sierra Morena,  que fue una de las más raras aventuras que en esta verdadera historia se  cuenta.
		CAPÍTULO XXIIII. Donde se prosigue la aventura de la Sierra Morena.
		CAPÍTULO XXV. Que trata de las estrañas cosas que en Sierra Morena sucedieron  al valiente caballero de la Mancha, y de la imitación que hizo a la penitencia  de Beltenebros.
		CAPÍTULO XXVI. Donde se prosiguen las finezas que de enamorado hizo don Quijote  en Sierra Morena.
		CAPÍTULO XXVII. De cómo salieron con su intención el cura y el barbero, con  otras cosas dignas de que se cuenten en esta grande historia.
	CUARTA PARTE DEL INGENIOSO HIDALGO DON QUIJOTE DE LA MANCHA
		CAPÍTULO XXVIII. Que trata de la nueva y agradable aventura que al cura y  barbero sucedió en la mesma siena.
		CAPÍTULO XXIX. Que trata de la discreción de la hermosa Dorotea, con otras  cosas de mucho gusto y pasatiempo.
		CAPÍTULO XXX. Que trata del gracioso artificio y orden que se tuvo en sacar a  nuestro enamorado caballero de la asperísima penitencia en que se había puesto.
		CAPÍTULO XXXI. De los sabrosos razonamientos que pasaron entre don Quijote y  Sancho Panza, su escudero, con otros sucesos.
		CAPÍTULO XXXII. Que trata de lo que sucedió en la venta a toda la cuadrilla de  don Quijote.
		CAPÍTULO XXXIII. Donde se cuenta la novela del «Curioso impertinente».
		CAPÍTULO XXXIIII. Donde se prosigue la novela del «Curioso impertinente».
		CAPÍTULO XXXV. Donde se da fin a la novela del «Curioso impertinente».
		CAPÍTULO XXXVI. Que trata de la brava y descomunal batalla que don Quijote tuvo  con unos cueros de vino tinto, con otros raros sucesos que en la venta le  sucedieron
		CAPÍTULO XXXVII. Donde se prosigue la historia de la famosa infanta Micomicona,  con otras graciosas aventuras.
		CAPÍTULO XXXVIII. Que trata del curioso discurso que hizo don Quijote de las  armas y las letras
		CAPÍTULO XXXIX. Donde el cautivo cuenta su vida y sucesos.
		CAPÍTULO XL. Donde  se prosigue la historia del cautivo.
		CAPÍTULO XLI. Donde todavía prosigue el cautivo su suceso.
		CAPÍTULO XLII. Que trata de lo que más sucedió en la venta y de otras muchas  cosas dignas de saberse.
		CAPÍTULO XLIII. Donde se cuenta la agradable historia del mozo de muías, con  otros estraños acaecimientos en la venta sucedidos.
		CAPÍTULO XLIIII. Donde se prosiguen los inauditos sucesos déla venta.
		CAPÍTULO XLV. Donde se acaba de averiguar la duda del yelmo de Mambrino y de la  albarda, y otras aventuras sucedidas, con toda verdad.
		CAPÍTULO XLVI. De la notable aventura de los cuadrilleros y la gran ferocidad  de nuestro buen caballero don Quijote.
		CAPÍTULO XLVII. Del estraño modo con que fue encantado don Quijote de la  Mancha, con otros famosos sucesos.
		CAPÍTULO XLVIII. Donde prosigue el canónigo la materia de los libros de  caballerías, con otras cosas dignas de su ingenio.
		CAPÍTULO XLIX. Donde se trata del discreto coloquio que Sancho Panza tuvo con  su señor don Quijote.
		CAPÍTULO L. De las discretas altercaciones que don Quijote y el canónigo  tuvieron, con otros sucesos.
		CAPÍTULO LI. Que trata de lo que contó el cabrero a todos los que llevaban al  valiente don Quijote.
		CAPÍTULO LII. De la pendencia que don Quijote tuvo con el cabrero, con la rara  aventura de los deceplinantes, a quien dio felice fin a costa de su sudor.
	Tabla de los CAPÍTULOS que contiene esta famosa historia del valeroso caballero  don Quijote de la Mancha
	SEGUNDA PARTE DEL INGENIOSO CABALLERO DON QUIJOTE DE LA MANCHA
		Tasa
		Fee de erratas
		Aprobación del Doctor Gutierre de Cetina
		Aprobación del Maestro Josef de Valdivielso
		Aprobación del Licenciado Márquez Torres
		Privilegio
		Prólogo al lector
		Dedicatoria al Conde de Lemos
		CAPÍTULO PRIMERO. De lo que el cura y el barbero pasaron con don Quijote cerca  de su enfermedad.
		CAPÍTULO II. Que trata de la notable pendencia que Sancho Panza tuvo con la  sobrina y ama de don Quijote, con otros sujetos graciosos.
		CAPÍTULO III. Del ridículo razonamiento que pasó entre don Quijote, Sancho  Panza y el bachiller Sansón Carrasco.
		CAPÍTULO IIII. Donde Sancho Panza satisface al bachiller Sansón Carrasco de sus  dudas y preguntas, con otros sucesos dignos de saberse y de contarse.
		CAPÍTULO V. De la discreta y graciosa plática que pasó entre Sancho Panza y su  mujer Teresa Panza, y otros sucesos dignos de felice recordación.
		CAPÍTULO VI. De lo que le pasó a don Quijote con su sobrina y con su ama, y es  uno de los importantes CAPÍTULOS de toda la historia.
		CAPÍTULO VII. De lo que pasó don Quijote con su escudero, con otros sucesos  famosísimos.
		CAPÍTULO VIII. Donde se cuenta lo que le sucedió a don Quijote yendo a ver su  señora Dulcinea del Toboso.
		CAPÍTULO IX. Donde se cuenta lo que en él se verá.
		CAPITULO X. Donde se cuenta 1a industria que Sancho tuvo para encantar a ia  señora Dulcinea, y de otros sucesos tan ridículos como verdaderos.
		CAPÍTULO XI. De la estraña aventura que le sucedió al valeroso don Quijote con  el carro o carreta de «Las Cortes de la Muerte».
		CAPÍTULO XII. De la estraña aventura que le sucedió al valeroso don Quijote con  el bravo Caballero de los Espejos.
		CAPÍTULO XIII. Donde se prosigue la aventura del Caballero del Bosque, con el  discreto, nuevo y suave coloquio que pasó entre los dos escuderos.
		CAPÍTULO XV. Donde se cuenta y da noticia de quién era el Caballero de los  Espejos y su escudero.
		CAPÍTULO XVI. De lo que sucedió a don Quijote con un discreto caballero de la  Mancha.
		CAPÍTULO XVII. De donde se declaró el último punto y estremo adonde llegó y  pudo llegar el inaudito ánimo de don Quijote con la felicemente acabada  aventura de los leones.
		CAPÍTULO XVIII. De lo que sucedió a don Quijote en el castillo o casa del Caballero del Verde Gabán, con otras cosas extravagantes.
		CAPÍTULO XIX. Donde se cuenta la aventura del pastor enamorado, con otros en verdad graciosos sucesos.
		CAPÍTULO XX. Donde se cuentan las bodas de Camacho el rico, con el suceso de Basilio el pobre.
		CAPÍTULO XXI. Donde se prosiguen las bodas de Camacho, con otros gustosos sucesos.
		CAPÍTULO XXII. Donde se da cuenta de la grande aventura de Ia cueva de Montesinos, que está en el corazón de la Mancha, a quien dio felice cima el valeroso don Quijote de la Mancha.
		CAPÍTULO XXIII. De las admirables cosas que el estremado don Quijote contó que había visto en la profunda cueva de Montesinos, cuya imposibilidad y grandeza hace que se tenga esta aventura por apócrifa.
		CAPÍTULO XXIIII. Donde se cuentan mil zarandajas tan impertinentes como necesarias ai verdadero entendimiento desta grande historia.
		CAPÍTULO XXV. Donde se apunta la aventura del rebuzno y la graciosa del titerero, con las memorables adivinanzas del mono adivino.
		CAPÍTULO XXVI. Donde se prosigue la graciosa aventura del titerero, con otras cosas en verdad harto buenas.
		CAPÍTULO XXVII. Donde se da cuenta de quiénes eran maese Pedro y su mono, con el mal suceso que don Quijote tuvo en la aventura del rebuzno, que no la acabó como él quisiera y como lo tenia pensado.
		CAPÍTULO XXVIII. De cosas que dice Benengeli que las sabrá quien le leyere, si las lee con atención.
		CAPÍTULO XXIX. De la famosa aventura del barco encantado.
		CAPÍTULO XXX. De lo que le avino a don Quijote con una bella cazadora.
		CAPÍTULO XXXI. Que trata de muchas y grandes cosas.
		CAPÍTULO XXXII. De la respuesta que dio don Quijote a su reprehensor, con otros graves y graciosos sucesos.
		CAPÍTULO XXXIII. De la sabrosa plática que la duquesa y sus doncellas pasaron con Sancho Panza, digna de que se lea y de que se note.
		CAPÍTULO XXXIIII. Que cuenta de la noticia que se tuvo de cómo se había de desencantar la sin par Dulcinea del Toboso, que es una de las aventuras más famosas deste libro.
		CAPÍTULO XXXV. Donde se prosigue la noticia que tuvo don Quijote del desencanto de Dulcinea, con otros admirables sucesos.
		CAPÍTULO XXXVI. Donde se cuenta la estraña y jamás imaginada aventura de la dueña Dolorida, alias de la condesa Trifaldi, con una carta que Sancho Panza escribió a su mujer Teresa Panza.
		CAPÍTULO XXXVII. Donde se prosigue la famosa aventura de la dueña Dolorida.
		CAPÍTULO XXXVIII. Donde se cuenta la que dio de su mala andanza la dueña Dolorida.
		CAPÍTULO XXXIX. Donde la Trifaídi prosigue su estupenda y memorable historia.
		CAPÍTULO XL. De cosas que atañen y tocan a esta aventura y a esta memorable  historia.
		CAPÍTULO XLI. De la venida de Clavileño, con el fin desta dilatada aventura.
		CAPÍTULO XLII. De los consejos que dio don Quijote a Sancho Panza antes que  fuese a gobernar la ínsula, con otras cosas bien consideradas.
		CAPÍTULO XLIII. De los consejos segundos que dio don Quijote a Sancho Panza.
		CAPÍTULO XLIIII. Cómo Sancho Panza fue llevado al gobierno, y de la estraña aventura que en el castillo sucedió a don Quijote.
		CAPÍTULO XLV. De cómo el gran Sancho Panza tomó la posesión de su ínsula y del modo que comenzó a gobernar.
		CAPÍTULO XLVI. Del temeroso espanto cencerril y gatuno que recibió don Quijote en el discurso de los amores de la enamorada Altisidora.
		CAPÍTULO XLVII. Donde se prosigue cómo se portaba Sancho Panza en su gobierno.
		CAPÍTULO XLVIII. De lo que le sucedió a don Quijote con doña Rodríguez, la dueña de la duquesa, con otros acontecimientos dignos de escritura y de memoria eterna.
		CAPÍTULO XLIX. De lo que le sucedió a Sancho Panza rondando su ínsula.
		CAPÍTULO L. Donde se declara quién fueron los encantadores y verdugos que azotaron a la dueña y pellizcaron y arañaron a don Quijote, con el suceso que tuvo el paje que llevó la carta a Teresa Sancha, mujer de Sancho Panza.
		CAPÍTULO LI. Del progreso del gobierno de Sancho Panza, con otros sucesos tales como buenos.
		CAPÍTULO LII. Donde se cuenta la aventura de la segunda dueña Dolorida, o Angustiada, llamada por otro nombre doña Rodríguez.
		CAPÍTULO LIII. Del fatigado fin y remate que tuvo el gobierno de Sancho Panza.
		CAPÍTULO LIIII. Que trata de cosas tocantes a esta historia, y no a otra alguna.
		CAPÍTULO LV. De cosas sucedidas a Sancho en el camino, y otras que no hay más que ver.
		CAPÍTULO LVI. De la descomunal y nunca vista batalla que pasó entre don Quijote de la Mancha y el lacayo Tosilos en la defensa de la hija de la dueña doña Rodríguez.
		CAPÍTULO LVII. Que trata de cómo don Quijote se despidió del duque y de lo que le sucedió con la discreta y desenvuelta Altisidora, doncella de la duquesa.
		CAPÍTULO LVIII. Que trata de cómo menudearon sobre don Quijote aventuras tantas, que no se daban vagar unas a otras.
		CAPÍTULO LIX. Donde se cuenta del extraordinario suceso, que se puede tener por aventura, que le sucedió a don Quijote.
		CAPÍTULO LX. De lo que sucedió a don Quijote yendo a Barcelona.
		CAPÍTULO LXI. De lo que le sucedió a don Quijote en la entrada de Barcelona, con otras cosas que tienen más de lo verdadero que de lo discreto
		CAPÍTULO LXII. Que trata de la aventura de la cabeza encantada, con otras niñerías que no pueden dejar de contarse.
		CAPÍTULO LXIII. De lo mal que le avino a Sancho Panza con la visita de las galeras, y la nueva aventura de la hermosa morisca.
		CAPÍTULO LXIIII. Que trata de la aventura que más pesadumbre dio a don Quijote de cuantas hasta entonces le habían sucedido.
		CAPÍTULO LXV. Donde se da noticia de quién era el de la Blanca Luna, con la libertad de don Gregorio, y de otros sucesos.
		CAPÍTULO LXVI. Que trata de lo que verá el que lo leyere o lo oirá el que lo escuchare leer.
		CAPÍTULO LXVII. De la resolución que tomó don Quijote de hacerse pastor y seguir la vida del campo en tanto que se pasaba el año de su promesa, con otros sucesos en verdad gustosos y buenos.
		CAPÍTULO LXVIII. De la cerdosa aventura que le aconteció a don Quijote.
		CAPÍTULO LXIX. Del más raro y más nuevo suceso que en todo el discurso desta grande historia avino a don Quijote.
		CAPÍTULO LXX. Que sigue al de sesenta y nueve y trata de cosas no escusadaspara la claridad desta historia.
		CAPÍTULO LXXI. De lo que a don Quijote le sucedió con su escudero Sancho yendo a su aldea.
		CAPÍTULO LXXII. De cómo don Quijote y Sancho llegaron a su aldea.
		CAPÍTULO LXXIII. De los agüeros que tuvo don Quijote al entrar de su aldea, con otros sucesos que adornan y acreditan esta grande historia.
		CAPÍTULO LXXIIII. De cómo don Quijote cayó malo y del testamento que hizo y su muerte.
	Tabla de los CAPÍTULOS desta segunda parte de don Quijote de la Mancha
	APÉNDICE: Pérdida y recuperación del asno de Sancho según la edición revisada de Madrid, 1605
	TABLA GENERAL
                        
Document Text Contents
Page 1

M I G U E L D E C E R V A N T E S

DON

QUIJOTE
DE LA MANCHA

Page 2

MIGUEL DE CERVANTES

DON QUIJOTE DE
LA M A N C H A

E D IC IÓ N D E L
IN S T IT U T O C E R V A N T E S

16 0 5 -2 0 0 5

D IRIG ID A POR

F R A N C I S C O R I C O

con la colaboración de
JO A Q U Í N F O R R A D E L L A S

ESTUDIO PRELIM IN A R DE

F E R N A N D O L Á Z A R O C A R R E T E R

GA LA XIA G U T E N B E R G · C ÍR C U L O DE L E C T O R E S

C E N T R O PA R A LA E D IC IÓ N DE LOS C LÁ SICO S ESPAÑOLES

Armauirumque
Armauirumque

Page 832

5 2 2 P R IM E R A P A R T E · C A P ÍT U L O X L I

—N o soy -respondí y o - casado, mas tengo dada la palabra de
casarme en llegando allá.

—¿Y es hermosa la dama a quien se la diste? -d ijo Zoraida.
—Tan hermosa es —respondí y o -, que, para encarecella y de­

cirte la verdad, te parece a ti mucho.
Desto se rió m uy de veras su padre, y dijo:
-G ualá,25 cristiano, que debe de ser m uy hermosa si se pare­

ce a mi hija, que es la más hermosa de todo este reino. Si no,
mírala bien y verás como te digo verdad.

Servíanos de intérprete a las más de estas palabras y razones
el padre de Zoraida, como más ladino,26 que aunque ella ha­
blaba la bastarda lengua que, como he dicho, allí se usa, más
declaraba su intención por señas que por palabras. Estando en
estas y otras muchas razones, llegó un moro corriendo y dijo a
grandes voces que por las bardas o paredes del jardín habían sal­
tado cuatro turcos y andaban cogiendo la fruta, aunque no es­
taba madura. Sobresaltóse el viejo, y lo mesmo hizo Zoraida,
porque es común y casi natural el miedo que los moros a los
turcos tienen, especialmente a los soldados, los cuales son tan
insolentes y tienen tanto imperio sobre los moros que a ellos
están sujetos, que los tratan peor que si fuesen esclavos suyos.27
Digo, pues, que dijo su padre a Zoraida:

-H ija, retírate a la casa y enciérrate en tanto que yo voy a ha­
blar a estos canes; y tú, cristiano, busca tus yerbas y vete en
buen hora, y llévete Alá con bien a tu tierra.

Y o me incliné, y él se fue a buscar los turcos, dejándome solo
con Zoraida, que comenzó a dar muestras de irse donde su pa­
dre la había mandado. Pero apenas él se encubrió con los ár­
boles del jardín, cuando ella, volviéndose a mí, llenos los ojos de
lágrimas, me dijo:

—¿Am ex i, cristiano, ámexi? (Que quiere decir: ‘¿Vaste, cristia­
no, vaste?’ .)28

Y o la respondí:

25 ‘por D ios’ ; en árabe tiúl-lah.°
26 ‘moro que conoce alguna len­

gua peninsular’ ; aquí, más concreta­
mente, ‘mejor conocedor de la len­
gua franca’ .°

27 La misma situación refieren
otros testimonios de la época.®

28 Amexi: de hecho es imperativo,
‘vete’ ; quizá fuese la única forma mo­
dal del verbo que Cervantes conocía.0

Page 833

247 H IS T O R IA DEL C A U T IV O 523
-Señora, sí, pero no, en ninguna manera, sin ti:29 el primero

juma me aguarda, y no te sobresaltes cuando nos veas, que sin
duda alguna iremos a tierra de cristianos.

Y o le dije esto de manera que ella me entendió m uy bien a
todas las razones que entrambos pasamos, y, echándome un bra­
zo al cuello, con desmayados pasos comenzó a caminar hacia la
casa. Y quiso la suerte, que pudiera ser muy mala si el cielo no
lo ordenara de otra manera, que yendo los dos de la manera y
postura que os he contado, con un brazo al cuello, su padre, que
ya volvía de hacer ir a los turcos, nos vio de la suerte y manera
que íbamos, y nosotros vimos que él nos había visto. Pero Z o -
raida, advertida y discreta, no quiso quitar el brazo de mi cue­
llo, antes se llegó más a mí y puso su cabeza sobre mi pecho,
doblando un poco las rodillas, dando claras señales y muestras
que se desmayaba, y yo ansimismo di a entender que la sostenía
contra mi voluntad. Su padre llegó corriendo adonde estábamos
y, viendo a su hija de aquella manera, le preguntó que qué te­
nía; pero como eËa no le respondiese, dijo su padre:

-S in duda alguna que con el sobresalto de la entrada de estos
canes se ha desmayado.

Y , quitándola del mío, la arrimó a su pecho, y ella, dando un
suspiro y aún no enjutos los ojos de lágrimas, volvió a decir:

—Amexi, cristiano, ámexi. (‘Vete, cristiano, vete’ .)
A lo que su padre respondió:
-N o importa, hija, que el cristiano se vaya, que ningún mal te

ha hecho y los turcos ya son idos. N o te sobresalte cosa alguna,
pues ninguna hay que pueda darte pesadumbre, pues, como ya te
he dicho, los turcos, a mi ruego, se volvieron por donde entraron,

-E llos, señor, la sobresaltaron, como has dicho -d ije yo a su
padre-, mas pues ella dice que yo me vaya, no la quiero dar pe­
sadumbre: quédate en paz, y, con tu licencia, volveré, si fuere
menester, por yerbas a este jardín, que, según dice mi amo, en
ninguno las hay mejores para ensalada que en él.

—Todas las que quisieres podrás volver30 -respondió Agi M o ­
rato-, que mi hija no dice esto porque tú ni ninguno de los

29 en ninguna manera: porque, se- 30 ‘podrás volver todas las veces
gún se decía, el alma del amante que quieras’ ; las se refiere a un táci-
quedaba con la amada.0 to ‘veces’ .0

Page 1663

c a p í t u l o l x v i i i . De la cerdosa aventura que le aconteció
a don Quijote.

c a p í t u l o l x i x . Del más raro y más nuevo suceso
que en todo el discurso desta grande historia avino
a don Quijote.

c a p í t u l o l x x . Que sigue al de sesenta y nueve y trata de
cosas no escusadaspara la claridad desta historia.

c a p í t u l o l x x i . De lo que a don Quijote le sucedió con su
escudero Sancho yendo a su aldea.

c a p í t u l o l x x i i . De cómo don Quijote y Sancho llegaron
a su aldea.

c a p í t u l o l x x i i i . De los agüeros que tuvo don Quijote
al entrar de su aldea, con otros sucesos que adornan y acreditan
esta grande historia.

c a p í t u l o l x x i i i i . De cómo don Quijote cayó malo y del
testamento que hizo y su muerte.

Tabla de los capítulos desta segunda parte de don Quijote
de la Mancha

a p é n d i c e : Pérdida y recuperación del asno de Sancho
según la edición revisada de Madrid, 1605

1294

1301

1310

1317

1 3 2 2

13 2 8

1339

1 2 8 8

1347

Armauirumque
Armauirumque

Page 1664

Coordinación: Ignacio Echevarría y Susana Pellicer
Diseño de la sobrecubierta: W infried Bährle

Tipografía: M anuel Florensa y Carolina Valcárcel

© 2004 de la edición, prólogo y notas:
Centro para la Edición de los Clásicos Españoles

O 2004 de la presente edición:
Círculo de Lectores, S.A . (Sociedad Unipersonal)

Fotocomposición: V íctor Igual, S.L ., Barcelona
Impresión y encuadernación: R O D E S A (Rotativas de Estella, s. A.)

Navarra, 2004

CÍRCULO DE LECTORES, S. A. (Sociedad Unipersonal)/ G A L A X I A GUTENBERG,
Travessera de Gracia 47-49, 08021 Barcelona

w w w.circulo.es
w w w . galaxiagu tenberg. com

I 3 5 7 9 4 O I I 8 6 4 2

Depósito legal: N a. 2237-2004
ISBN Galaxia Gutenberg: 84-8109-394-7 (volumen I)

ISBN Galaxia Gutenberg: 84-8109-393-9 (obra completa)
ISBN Círculo de Lectores: 84-672-0917-8 (volumen I)

ISBN Círculo de Lectores: 84-672-0916-X (obra completa)

N .° 39792 A
Impreso en España

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