Download Kaiser Axel - La Fatal Ignorancia PDF

TitleKaiser Axel - La Fatal Ignorancia
File Size1.4 MB
Total Pages170
Document Text Contents
Page 85

85

Axel KAiser

Tenemos así que es preferible la igualdad en la pobreza que
la desigualdad en la riqueza. Con este argumento la falacia
de la igualdad encuentra sustento científico. Ahora bien,
como la salud es un tema de políticas públicas, entonces
corresponde al Estado resolverlo y por tanto corregir las
desigualdades en aras de procurar una convivencia social
y salud individual mejor. Y para eso debe intervenir, como
decíamos, con una propuesta cada vez más redistributiva y
estatista. Wilkinson plantea que el problema se da funda-
mentalmente en aquellos países donde el nivel de ingreso
significa mucho en la jerarquía social, precisamente el caso
de Chile y los países latinoamericanos.

Disminuyendo los niveles de desigualdad dice Wilkin-
son, no sólo disminuirán las enfermedades, la mortalidad
prematura, el estrés y muchos otros males, sino también las
tasas de homicidios, la hostilidad y la violencia en general.
Para evitar todo ello hay que desmontar las “estructuras de
dominación” que existen en las sociedades jerarquizadas y
establecer relaciones sociales más horizontales, lo cual sólo
es posible de lograr disminuyendo la brecha entre ricos y
pobres. Esto, como es lógico, sólo puede hacerse nivelando
hacia abajo, es decir, empobreciendo a los que tienen más
para distribuir entre los que tienen menos. Ese es el modo
de superar la jerarquía social, que según esta vertiente so-
ciológica –y de la sociología marxista en general– “se basa
en el poder, la coacción, y el acceso a los recursos sin tener
en cuenta las necesidades de los demás”.68 Para Wilkin-
son la única forma de que exista la amistad, pieza clave
de la salud humana y social según dice, es eliminando el
estatus social y reemplazándolo por posiciones de recipro-
cidad y reconocimiento de las necesidades de los otros. Y
ante la objeción según la cual la violencia se da principal-
mente entre pobres, que son iguales, la teoría responde
que también es una forma de violencia dejar al pobre sin

68 ., p.39.

Page 86

86

La fatal ignorancia

vivienda, comida o educación. Se trataría de una “vio-
lencia institucional” de los ricos contra los pobres que los
haría sentir humillados y avergonzados. Por eso predomi-
naría la violencia en los estratos sociales bajos, pues es la
forma tradicional del ser humano para intentar restaurar
su dignidad. Veamos la siguiente afirmación de Wilkinson:
“La violencia ha sido siempre el modo en que los hombres
han intentado defender su honor y conservar su prestigio.
Esto explica por qué sucede con mayor frecuencia entre los
que se encuentran en la parte inferior de la escala social,
ya que está fuertemente relacionada con la desigualdad en
la renta y tiende a desencadenarse en situaciones en las
que la persona siente que su dignidad ha sido atropellada.
Una amplia diferencia en la renta significa que la gente
ha sido excluida de los puestos de trabajo y salarios, que
constituyen el origen habitual de la posición social. Las
acusaciones de inferioridad hacen a las personas mucho
más sensibles en el tema de respeto y dignidad. Por consi-
guiente, el hecho de que el delito violento esté relacionado
con la desigualdad, indica que lo que realmente importa
en la privación relativa no es tanto el bajo nivel de vida en
sí, sino la afrenta a la dignidad y el respeto, y la acusación
de inferioridad que acompaña a la pobreza relativa”.69

En pocas palabras, no importa cuanto tengo yo, si usted
tiene mucho más y por tanto una posición social superior
yo me sentiré agredido y humillado y en el intento de res-
taurar mi dignidad tenderé a la violencia. O dicho de otra
forma: peor que tener poco es tener menos que otro, por
tanto, es mejor y más sana una sociedad donde muchos
tengan poco pero en cantidades similares que una donde
muchos tengan más pero con grandes diferencias.

Estas por cierto no son de ideas obsoletas, sino de últi-
ma moda entre cientistas sociales, políticos y economistas
en el mundo entero.

69 ., p. 47.

Similer Documents