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Table of Contents
                            La autoestima en el desarrollo de la personalidad
Miguel Lucas
Introducción
Cómo desarrollar la personalidad
La falta de identidad o la no aceptación de la realidad
Los desequilibrios en el proceso de madurez
Cómo trabajar los sentimientos para una mejor identidad personal
El papel de los padres en la autoestima de los hijos
¿Qué hacer cuando en el matrimonio la afectividad se transfiere al campo estrictamente racional?
Algunos puntos que nos ayudarán a tener más autoestima
                        
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LA AUTOESTIMA

EN EL DESARROLLO

DE LA PERSONALIDAD

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Para relacionarnos mejor con los demás, nos puede ayudar el diálogo. Según
Arthur Puscaro, el diálogo es un pro​ce​​so continuo de apertura y acogimiento,
según él este proceso tiene dos puntos importantes.

1º - En el desarrollo del diálogo sobresalen tres puntos: la agresividad, la
afirmación y la sumisión.

La agresión es imposición, invasión del es​pa​​​cio del otro. Cuando el espacio del
otro es in​va​​​dido por mí, le quito su identidad. No per​mito que haya diálogo.

La sumisión es estar dispuesto a que el otro de​​ci​da. Aquí, entonces, pierdo mi
iden​ti​dad. En este caso, no puede existir diálogo, porque el diálogo se
fundamenta en decir que soy yo, manifestando mi opinión o mis ideas.

Solamente puede haber diálogo cuando la au​toes​tima está alta. Entre otras
palabras, para que el ver​da​dero diálogo suceda tengo que tener autoes​ti​ma, afir​-
mar lo que siento y pienso, escuchando al otro, sin agredirlo.

2º ¿Qué medios usar para que el diálogo sea eficiente y constructivo?
En el diálogo, se deben establecer normas de procedimientos. Una es la

siguiente: imitar a Dios, que toma la iniciativa. No obliga, ni im​po​​ne a la fuerza el
diálogo de la salvación: “Si quie​res ser perfecto... ven y sígueme”.

Uno de los dos tiene que tomar la iniciativa de no dominar, de dejar que el otro
hable, que ex​​pon​​ga su punto de vista, de escucharlo sin in​te​rrum​pir​lo. Después
de que el otro se ma​ni​fieste, sea escuchado y esté normal, trato de repe​tir lo que
él dijo, y pido permiso para afir​mar, para exponer mis puntos de vista. Afir​mar,
sin agre​dir, exponer lo que se siente, calma los ánimos y lleva a un estado donde
sí se puede dialogar.

Finalmente, pasamos a ver lo que nos divide o separa, para descubrir en dónde
está la verdad.

La relación con el ambiente
El modo de ver la realidad de la vida, del ambiente, es el principal medio para

aceptarlos.
Si no puedo cambiar “un hecho”, una enfer​me​​dad, la muerte, como soy libre,

puedo cam​biar de actitud delante de ese hecho. Ahí está mi valor, mi mérito.
Lo que realmente nos deprime y nos hace su​frir no es lo que acontece, es “el

modo de ver” aquello que acontece. Tenemos que cam​biar el modo de ver las
cosas. Por ejemplo: mue​re el hijo de un señor ateo, que no creía en la otra vida
y este se deprime; muere el hijo de una señora que cree en la vida eterna y no
se de​pri​me, porque ella piensa en el lado positivo de la muerte, que es un paso.
¿Por qué una per​sona se desespera y la otra no? Porque cada una de ellas ve los
hechos desde un punto de vis​ta diferente. Una de ellas ve la muerte del la​do
positivo. Aprender a ver lo positivo nos ayu​dará a tener una vida más alegre, a
confiar más en nosotros, lo que nos llevará a vencer las dificultades.

Sobre la importancia de aprender a ver la rea​lidad de la vida de modo

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diferente, positivo, miremos otro ejemplo: el de un bos​que. Si yo abrazo el
tronco de un árbol veré ini​cialmente el tronco y los contornos del árbol, pero no
toda la extensión del bosque.

Pero, si me alejo unos 30 metros, veré la be​lleza del bosque y no sólo el
contorno del aquel árbol.

Pasando de este ejemplo a nuestra relación con el ambiente, podemos decir
que si nos in​vo​lu​cramos de cerca con los problemas de la vida (si nos abrazamos
al tronco del árbol), no ve​re​mos toda la realidad; pero si nos man​te​ne​mos a
cierta distancia emocional de los pro​ble​mas (si nos alejamos del tronco del
árbol), veremos toda la grandeza de la realidad de la vida y del ambiente. Si no
damos demasiada importancia a los problemas, posiblemente no se​remos
esponjas. Lo que nos llevará a ser más po​s​i​tivos y nos indicará el grado de
madurez al​can​zado. Y, aún más, si tuviéramos un buen sen​tido del humor, éste
quitaría mucho drama a los problemas, nos haría estar bien con la vida

Un tercer ejemplo nos esclarecerá más la rea​lidad de la vida. Es el caso del reloj
de arena. Si me preocupo solamente por la arena que ya ca​yó, no pensaré en la
arena que está cayendo o en la que va a caer.

Pasando este ejemplo a nuestra vida, po​de​mos decir que, si me preocupo
solamente por mi pasado, no percibiré aquello que puedo realizar ahora o en el
futuro, utilizando mis dones y cualidades. Eso sucede por falta de autoestima, y
trae como concecuencia la ansiedad.

La relación con Dios
En la vida cuidamos de desarrollar el cuer​po, la mente y el espíritu, pero todo

eso puede ser desarrollado por cualquier maestro de yoga, de budismo, de
meditación trans​cen​den​tal, etc. La característica del cristiano es su adhe​sión
personal a Cristo, y Cristo cru​ci​ficado. “Decidí no saber cosa alguna, excepto a
Jesu​cris​to, y este crucificado” (1Co 2, 2).

Esta dimensión sobrenatural es propia sola​men​te del cristiano.
Dimensión sobrenatural del ser humano
El camino de Dios hasta nosotros es di​fe​ren​te de nuestro camino hacia Él.
Nuestra relación con Dios se da principal​men​te en la oración. En la oración es

necesario en​tregar​se a Dios. Dejar que Él ore en nosotros. Cen​trado en Dios, el
orante de descentra de los de​más e imprime a su vida la felicidad de amar
porque se sabe amado.

Orar es dejarse amar por Dios. Es permitir que Él haga morada en nosotros.
Pero una vida de oración se valorará, no sólo por los momen​tos de​di​cados a ella,
sino por los frutos dados en la vida co​ti​​diana. El sentirse amado por Dios nos da
más confianza y autoestima.

¡Cuántas veces huimos de nosotros mismos por falta de autoestima! La
presencia de Dios en nosotros suscita nues​tra propia presencia, y —porque nos

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ALGUNOS PUNTOS QUE NOS AYUDARÁN A

TENER MÁS AUTOESTIMA

— Asumir más responsabilidad en el cum​pli​miento de mis compromisos.
— Pensar por mí mismo.
— Aceptarme como soy; aceptar mis sen​ti​mien​tos.
— Procurar amar y dejar ser amado.
— Ver las cosas con mis propios ojos.
— Estar dipuesto a decir lo que realmente pienso y siento.
— Estar dispuesto a dejar a las personas ver quién soy yo.
— Obrar con más firmeza.
— Aprender a tratarme con más respeto.
— Ser más independiente.
— Ser más auténtico en mis relaciones.
Asumiendo la responsabilidad por nosotros mismos, podemos tener alguna

medida real de poder sobre nuestra vida y mayor autoestima.

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